Para

21. Aprile. 1822.

[2401,2]  Estaban persuadidos (los Mexicanos) à que no huvo Dioses de essotra parte del Cielo (cioè che non ci ebbe altri Dei se non un solo che tra essi non avea nome, ma s'aveva per superiore a tutti, e se gli attribuiva la creazione del Cielo e della Terra, e davasegli sede in cielo), hasta que multiplicandose los hombres, empezaron sus calamidades; considerando los Dioses como unos genios favorables, que se producian, quando era necessaria su operacion; sin hacerles dissonancia (à los Mexicanos), que adquiriessen el Sèr (estos Dioses), y la Divinidad en la miserias de la Naturaleza. Don Antonio de Solìs, Hist. de la Conquista de Mexico, lib.3. capitulo 17. en Madrid, año de 1748. p. 259. col. 1. (21. Aprile. 1822.)